Brasil: 600.000 pacientes de cannabis y nadie lo esperaba
🇧🇷 Brasil tiene fama de conservador en política de drogas. La misma legislación que criminaliza el consumo personal de marihuana (maconha) también alimenta un mercado de cannabis medicinal que en 2026 supera los 600.000 pacientes registrados. El país que menos esperabas se convirtió en uno de los mercados médicos cannábicos más grandes del mundo.
Cómo pasó
Todo arrancó con ANVISA — la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria. En 2015, una niña con epilepsia severa llamada Anny Fischer obtuvo por primera vez permiso judicial para importar CBD. Cinco años después, ANVISA había construido un sistema completo: productos de cannabis vendibles en farmacias con receta médica, importación regulada, y en 2021, autorización para producción local.
Lo que siguió fue una explosión. En 2022 había unos 50.000 pacientes. En 2023 pasaron los 200.000. En 2025 llegaron a 450.000. En 2026 ya superan los 600.000 — un crecimiento del 40% anual sostenido. El SUS (Sistema Único de Salud), el sistema público, empieza a cubrir algunos productos.
Las condiciones más tratadas
El cannabis medicinal en Brasil funciona principalmente para epilepsia refractaria, dolor crónico, ansiedad, trastornos del sueño y esclerosis múltiple. Son exactamente las condiciones que los médicos brasileños habían tratado durante décadas con opioides caros e ineficientes. La sustitución está siendo rápida.
El perfil del paciente brasileño es amplio: desde niños con epilepsia hasta adultos mayores con dolor crónico. Las mujeres representan más del 60% de los usuarios registrados — señal de que el cannabis medicinal rompió el estigma en una demografía que nunca lo hubiera consumido de otra forma.
La paradoja que nadie explica
Brasil tiene exactamente dos sistemas paralelos funcionando al mismo tiempo. Uno: un mercado médico regulado, con 600.000 pacientes, farmacias autorizadas, productos importados de Canadá, Colombia y Portugal. Dos: la criminalización activa del consumo personal. Si compras cannabis en una farmacia con receta → legal. Si lo consumes sin receta en la calle → puedes ser detenido.
El STF (Supremo Tribunal Federal) tiene pendiente desde 2024 la decisión sobre el RE 635.659 — el caso que podría descriminalizar la posesión personal para consumo. La resolución final sigue esperando.
El contexto regional
Brasil no tiene la historia cannábica de Uruguay ni la infraestructura exportadora de Colombia. Pero tiene algo que ningún otro país de LATAM tiene en la misma escala: 215 millones de personas, un sistema de salud universal, y una clase médica que aprendió a prescribir cannabis en tiempo récord.
Colombia exporta cannabis al mundo. Uruguay lo inventó. Brasil lo escala. En cinco años, el mercado médico brasileño podría ser el más grande de América Latina.
¿Qué viene ahora?
La gran pregunta es si el STF actuará sobre la descriminalización general. Y si Lula, que ha sido moderado en el tema, empujará alguna reforma legislativa. Por ahora, el mercado médico avanza sin necesitar una ley nueva — y eso puede ser suficiente para seguir creciendo.