Colombia a un debate de legalizar: lo que nadie esperaba en 2026
🇨🇴 Colombia está a un debate de cambiar su Constitución para legalizar el cannabis de uso adulto. El proyecto — que requiere ocho debates para convertirse en reforma constitucional — llegó al séptimo debate con aprobación, según el Senado de la República. El último debate es el que decide. Y nadie esperaba que Colombia llegara tan lejos en 2026.
El camino hasta aquí
Este proyecto ha muerto antes. En diciembre de 2023, la plenaria del Senado lo hundió en su última instancia. El movimiento cannábico colombiano lo enterró. Un año después, volvió al Congreso desde cero, y empezó a avanzar debate a debate con una disciplina que sorprendió a sus propios impulsores.
La Primera Comisión del Senado aprobó la regulación del uso adulto en el séptimo debate con 15 votos a favor y 5 en contra. El presidente Gustavo Petro ha respaldado el proyecto en repetidas ocasiones, argumentando que Colombia ya exporta cannabis medicinal a 12 países y que la regulación completa del mercado adulto generaría una fuente de ingresos fiscales que el Estado actualmente le regala al narcotráfico.
Qué propone la reforma
El proyecto es un acto legislativo — reforma directa a la Constitución — que busca que el Estado regule la producción, comercialización y consumo de cannabis para adultos. No es una ley ordinaria: requiere ocho debates distribuidos en dos períodos legislativos, lo que explica por qué el proceso es tan largo y por qué caer en el último debate es tan devastador.
Si pasa el octavo debate, Colombia se convierte en el tercer país de América Latina — después de Uruguay y México (con regulación parcial) — en tener cannabis recreativo regulado a nivel constitucional. El primero de la región con rango constitucional explícito.
Los obstáculos que quedan
La oposición sigue siendo real. El Partido Conservador, sectores de la Iglesia y parlamentarios de distintas bancadas argumentan que la regulación aumentará el consumo juvenil y dará señales equivocadas. El representante Felipe Jiménez (Conservador) fue directo en los debates anteriores: "El consumo de marihuana afecta la salud mental e incrementa el riesgo de síntomas psicóticos en los jóvenes."
El octavo debate se realizará en la plenaria del Senado — el mismo escenario donde el proyecto murió en 2023. La diferencia ahora: el proyecto llegó con más votos de respaldo, con el gobierno empujando activamente y con datos de exportación que hacen el argumento económico más difícil de ignorar.
El contexto regional hace la presión más fuerte
Colombia no toma esta decisión en el vacío. Uruguay lleva 11 años de mercado regulado y redujo su mercado negro al 6,7%. Alemania legalizó en 2024 y los CSC están operando. Brasil aprobó el cultivo nacional de cannabis medicinal. La presión internacional para que Colombia dé el paso final es más fuerte que en cualquier momento anterior.
Lo que está en juego no es solo política de drogas. Es quién controla el mercado de cannabis más grande de Sudamérica: el Estado colombiano o las redes criminales que llevan décadas haciéndolo.
Colombia estuvo aquí antes — y falló en el último paso. Esta vez, el octavo debate es todo.