Un voto separó a México de legalizar la marihuana
🇲🇽 La SCJN no resolvió de forma definitiva el vacío que mantiene al cannabis en una zona gris en México. El resultado práctico fue continuidad del limbo, no claridad regulatoria.
La votación era sobre ampliar la protección de los cinco gramos de posesión personal a toda la población mexicana, no solo caso por caso mediante amparo. El resultado: la mayoría no alcanzó la supermayoría necesaria. Por un voto, la norma no cambió. Por un voto, 130 millones de personas siguen atadas a un límite que la propia Corte ya declaró inconstitucional hace ocho años.
Ocho años de espera, un voto de diferencia
La historia empieza en 2018, cuando la SCJN declaró que la prohibición absoluta del cannabis recreativo era inconstitucional. Luego vinieron los amparos, uno por uno: individuos que pedían permiso para consumir, la Corte que lo concedía. Pero el Congreso nunca aprobó una ley general. Y la SCJN nunca generalizó su criterio.
El resultado es el limbo legal más absurdo del continente: un país donde la Suprema Corte dice que prohibir el cannabis es inconstitucional, pero donde los ciudadanos siguen siendo detenidos por portar más de cinco gramos. Donde puedes pedir un amparo y ganar. O puedes no pedirlo, y perder.
Sheinbaum: posición clara, acción ninguna
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado en múltiples ocasiones que la criminalización del cannabis afecta desproporcionadamente a jóvenes y a personas de bajos recursos. En campaña destacó los efectos negativos de la prohibición. Pero desde que asumió en octubre de 2024, el tema no ha avanzado un centímetro en la agenda legislativa de Morena.
El Senado tiene borradores desde 2021. La Cámara de Diputados aprobó en lo general el uso lúdico hace años. Los puntos de desacuerdo — edad mínima, sistema de licencias, creación de un instituto regulador — llevan años sin resolverse.
La comparación que duele
Uruguay lleva más de diez años con cannabis regulado. Alemania aprobó el KCanG en 2024. Canadá llevas desde 2018 con mercado legal. Y México, que fue el primer país de América Latina donde la Suprema Corte reconoció el derecho al consumo, sigue sin una ley. Sin un mercado. Sin un sistema.
El fracaso de la votación de febrero no es una sorpresa. Es el capítulo más reciente de una historia de bloqueo político que ya parece endémica.
¿Qué viene ahora?
La única vía que queda es el Congreso. Si Morena decide convertir la regulación del cannabis en prioridad legislativa, tiene los votos para hacerlo. Pero en un año marcado por la agenda económica y la seguridad, las probabilidades son bajas. El cannabis en México seguirá dependiendo de amparos individuales — mientras el resto del mundo avanza.
¿Qué significa esto en la práctica?
Si estabas esperando una señal definitiva de la Corte, no llegó. El país sigue con un marco partido entre tolerancia, amparos y ausencia de reglas completas.
FAQ rápida
- ¿La SCJN legalizó el cannabis? No. El punto clave es que no dejó un marco integral y por eso el limbo sigue.
- ¿Qué cambia para usuarios y pacientes? Poco en términos de seguridad jurídica. La incertidumbre sigue siendo el problema central.
- ¿Quién destraba esto de verdad? El Congreso y el regulador, no solo la Corte.