Uruguay quiere vender cannabis a turistas: lo que viene
🇺🇾 Ayer, el 20 de marzo de 2026, France24 confirmó lo que el mundo cannábico llevaba semanas esperando: Uruguay evalúa "activamente" vender cannabis legal a turistas. Y no es solo un rumor. Es una propuesta formal del IRCCA — el Instituto de Regulación y Control del Cannabis — elevada a las máximas jerarquías del Ejecutivo.
Si se aprueba, Uruguay sería el primer país del mundo en tener un sistema de turismo cannábico completamente regulado.
¿Qué se propone exactamente?
Hoy, para comprar cannabis en Uruguay de forma legal hay que tener cédula de identidad uruguaya, ser mayor de edad y estar registrado como usuario en el IRCCA. Los turistas — y cualquier extranjero sin residencia permanente — quedan fuera del sistema por completo. Legalmente, no pueden comprar en farmacias ni acceder a los clubs cannábicos registrados.
La propuesta que el IRCCA elevó al Ejecutivo plantea cambiar eso. Martín Rodríguez, director del IRCCA, lo dijo sin rodeos: la idea es que los turistas puedan acceder al cannabis "en condiciones similares de seguridad y control" a las que tienen los usuarios uruguayos registrados.
Gabriel Rossi, secretario general de la Junta Nacional de Drogas, confirmó que el informe ya está "para vista y discusión de las máximas jerarquías" — es decir, en manos de los ministros y del presidente. Y fue claro sobre las posibilidades: "Creemos que es posible que se apruebe."
¿Por qué ahora?
Uruguay lleva 12 años con cannabis regulado. El mercado funciona: más de 83.000 usuarios registrados, 572 clubs cannábicos, 4.290 kilos vendidos en farmacias solo en 2025. El narco clásico cayó del 58% al 6,7% de las vías de acceso al cannabis. El modelo probó que funciona.
Y sin embargo, Uruguay sigue siendo invisible en el mapa del turismo cannábico. Amsterdam, Colorado, Berlín después de la ley alemana de 2024 — esos son los destinos que los consumidores internacionales conocen. Uruguay tiene el modelo más completo del mundo y nadie que visite el país puede acceder a él.
Abrir el sistema a turistas no es solo una decisión ideológica — es una decisión económica. Uruguay recibe millones de turistas argentinos, brasileños y europeos cada año. El potencial de facturación adicional para farmacias y clubs es significativo.
¿Cuándo y cómo?
Aquí el freno: la propuesta todavía no está aprobada. Rossi fue honesto sobre los tiempos: "Va a depender de la visión política, de la oportunidad que entiendan los ministros y el presidente para ver si se hace y en qué momento." No hay fechas concretas.
El mecanismo que se maneja internamente sería similar al registro actual — un proceso de registro transitorio para extranjeros que visiten el país, posiblemente a través de farmacias habilitadas o una plataforma digital. Sin registro abierto, sin venta libre en cualquier tienda.
Lo que cambia si se aprueba
Para los consumidores que visiten Uruguay: acceso legal, precio regulado, producto testeado y con garantías sanitarias. Sin tener que comprar en el mercado informal. Sin el riesgo de adulteración.
Para Uruguay: el paso definitivo de ser "el país que legalizó" a ser "el destino cannábico". Un nicho de turismo con capacidad de atraer consumidores de toda América Latina, Europa y EE.UU. con un perfil de alto gasto.
Para el debate global: si Uruguay lo logra, el argumento de "no se puede hacer" para el turismo cannábico regulado desaparece.