La COFEPRIS da permisos de cannabis — y casi nadie los pide
🇲🇽 Hay una ruta completamente legal para consumir cannabis en México que no requiere abogados ni juicios: un permiso directo de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Es gratuita. Está vigente desde 2018. Y en 2026, sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de la regulación cannábica mexicana.
Qué permite la autorización y quién puede pedirla
La autorización de COFEPRIS para consumo personal habilita sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer, transportar y consumir cannabis en propiedad privada con fines personales. La puede solicitar cualquier ciudadano mexicano mayor de 18 años, en cualquier entidad del país. El trámite es gratuito.
El procedimiento nació como respuesta directa a las sentencias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que desde 2018 declararon inconstitucional la prohibición absoluta del autocultivo y consumo para uso personal, amparada en el derecho al libre desarrollo de la personalidad.
Por qué casi nadie lo tramita
La brecha entre lo que la ley permite y lo que la gente hace es enorme. Un análisis publicado en Scielo México en 2025, a cinco años del inicio de las autorizaciones, reveló que el número de solicitudes procesadas sigue siendo marginal frente a los millones de consumidores de cannabis en el país.
Los obstáculos son concretos: COFEPRIS solo libera 50 citas diarias, de forma aleatoria y en horarios impredecibles a lo largo del día. El usuario debe registrarse con CURP y RFC en un sistema de citas en línea, presentarse físicamente en el Centro Integral de Servicios de COFEPRIS con escrito libre impreso, INE y comprobante de domicilio, y esperar una respuesta institucional que históricamente ha llegado con demoras.
Hasta mediados de 2024 la autoridad no emitió lineamientos formales sobre plazos y criterios, lo que significó que muchas solicitudes quedaran en limbo. Quien recibe negativa puede apelar vía amparo, lo que retroalimenta el circuito judicial que la vía administrativa debería haber reemplazado.
Lo que Sheinbaum no dijo — y COFEPRIS no cambió
La presidenta Claudia Sheinbaum no incluyó la reforma cannábica entre sus prioridades de gobierno. Desde su llegada al Ejecutivo en octubre de 2024, COFEPRIS no modificó el procedimiento de autorizaciones ni amplió la capacidad de atención. Las 50 citas diarias se mantienen. Los plazos indefinidos se mantienen. El silencio institucional también.
Mientras tanto, la SCJN resolvió en febrero de 2026 que tampoco puede criminalizarse automáticamente a quien lleve más de cinco gramos para consumo personal, lo que añade una capa más de protección jurídica. Pero esa protección solo actúa cuando alguien ya está ante el sistema judicial — no evita la detención ni el proceso.
La autorización de COFEPRIS sería la respuesta preventiva. La que te protege antes del conflicto, no después. Y sigue siendo, en 2026, la vía menos utilizada del cannabis legal en México.
El dato que cambia la perspectiva
Colombia, Uruguay y Argentina tienen sus propios sistemas de registro para cultivadores y consumidores. En los tres casos los problemas son similares: burocracia, demoras, falta de difusión. México no es la excepción — es la norma LATAM.
📰 Para el contexto político de fondo — por qué el Congreso mexicano sigue sin regular el cannabis después de años de mandatos judiciales — BesserNews lo explica en su cobertura de regulación comparada en Europa y América.
La autorización existe. El formulario existe. La cita, si la consigues, existe. Lo que falta en 2026 no es el derecho — es el sistema que lo haga accesible.
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